Cada día es un regalo

diumenge, 10 d’abril de 2011

Querer gritar y que alguien te escuche
Poder caer y que alguien te levante
Poder sentir que no estás solo otra vez...


No recordaba que ser feliz costase tanto.

1 comentari:

  1. La felicidad a veces pasa por nuestro lado de puntillas, de una forma tan sutil, que sólo la apreciamos cuando ya no la tenemos.

    Disfruta lo que tienes, seguro que es mucho más de lo que imaginas.

    Un beso.

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