Cada día es un regalo

diumenge, 5 de desembre de 2010

Porque conozco yo el calibre de tus besos, ya no me dejo asesinar por esa boca (Hasta ahora..)

Tres años. Tres años hacía que no sentía nada cuando me hablaban de tí. Tres años hace desde que desapareciste de mi vida. Tres años hace desde que me rompiste por dentro..

Y ayer volví a sentir tus besos -había olvidado lo bien que lo hacías- y cuando lo hiciste, fue como si algo me quemara un poco por dentro. ¿Cómo era aquella frase...? ¿"Dónde hubo fiego, cenizas quedan"? Recuerdo que contigo todo era muy a flor de piel..., y había olvidado lo bien que me sentía cuando lo sentía todo tan fuerte..

Pero entonces abro los ojos y me paro en seco. Ya se sabe, supongo que prefiero esquivar el golpe antes de ver la piedra..



I vet aquí un gat, i vet aquí un gos... "

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada